Categoría: Recuerdos
27 Agosto 2009
14 Noviembre 2007
Senderos.
No hay manera de dejar dos huellas iguales,
incluso si pretendemos caminar por el mismo sendero.
No hay manera de regresar e intentar cubrir nuestros pasos,
pues siempre habrá alguien que recuerde cada uno de ellos…
cuando menos seremos nosotros mismos los que lo haremos.
Pero...
siempre tendremos la opción de abrir un nuevo sendero
y dejar que sea el universo el que nos siga.
Al pasar de los años lo que la vida nos enseña se va acumulando,
hasta darnos cuenta de que la vida fue maestra de muchos antes que de nosotros.
No somos los primeros que se han enfrentado al amor o al sufrimiento,
pues siempre habrá alguien que recordará poemas en donde nos reflejamos…
aunque muy cierto es el que nadie aprende en piel ajena.
Pero...
siempre tendremos la opción de abrir un nuevo sendero
y dejar que sea el universo el que nos siga.
La distancia siempre oculta los detalles,
desaparece las aristas de las rocas y las fallas del terreno.
No sucede igual cuando nuestros recuerdos se alejan más y más en el tiempo,
pues siempre habrá alguien que al recordarlo nos provoque el llanto…
reabriendo heridas con un filo que los años no desgastan.
Y allí es cuando hay que hacer un alto en el camino,
mirar los senderos que abrimos
y dejar que el universo nos alcance.
Merc.
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15 Septiembre 2007
Hola.
Hoy sólo quería saludarte.
Suerte, Merc.
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7 Septiembre 2007
Quisiera ser yo el que escribe cuando mis sentimientos dominan mi mente y deciden tomar el control de mis manos.
Quisiera no sentir vergüenza al aceptar la autoría de algún poema por mi escrito, pues sé que sólo fui un espectador en su creación.
No soy yo quién ante unos ojos ensoñadores busca hurtarle su brillo a la luna para describirlos.
Y tampoco soy quién permite a la melancolía hacer su nido en mis escritos con las palabras más tristes.
Debería negarme a permitir que aquello oculto tras la falsa mascara de mi rostro se plasme sobre una fría hoja.
No debería permitir que con la navaja de las letras corten las venas de mis recuerdos y usenesa sangre.
Soy la suma de mis recuerdo, ilusiones, esperanzas y desengaños.
Soy lo que escrito queda y eso es a lo que más temo.
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27 Septiembre 2006
Si extiendo mi brazo para rozar tu mano
de inmediato la retiras
Si intento regalarte una sonrisa
desvías tu mirada hacia otra parte
Si te regalo una flor
la dejas olvidada sobre la mesa
Si digo que te amo
sólo respondes yo también.
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30 Diciembre 2005
Esta época tiene sus cosas buenas y sus cosas malas... ya cada quién sabrá de su lista y de que lado se carga su balanza. A mi algo que me gusta es el hecho de que personas ya perdidas hacer muchos ayeres reaparecen... será que arreglan sus cajones o que se deciden a tirar sus viejas agendas y por alguna extraña casualidad aparece mi nombre... y deciden no tirarlo en la papelera, sino buscarme.
Hay de todo, desde horas recordando cualquier trastada hasta reclamos por promesas inclumplidas de no perder el contacto... y pasando por promesas de amor eterno de las que no recuerdo nada, pero que de cualquier forma ya se filtraron a través de la bruma del tiempo.
De cualquier manera me gusta reencontrarme con "los espíritus del pasado"... bueno.... unos más pasados que otros, pero con todos reaparecen páginas que no es que creyera perdidas, ¡es que ya nisiquiera recordaba que se hubiesen escrito! Y todavía para llevar esto a un nivel más complejo, es el recordar nuestra forma de verlas en aquella epoca y ahora mirarlas desde una ventana desde la que ya nada podemos alterar.
Es bueno recordar... esta época es muy ad-hoc para revivir el pasado y a los espíritus del pasado. Ojalá el libro siga creciendo.
P.D. Me gustó mucho recibir visitas de algunos que conocí gracias a Internet... los tiempos cambian.
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17 Noviembre 2005
Todavía me es extraño este mundo virtual... a veces no encuentro tiempo para contestarle a todos los que me mandan un mail o me contactan por el mess... y otras veces estoy más sólo (virtualmente hablando) que un ermitaño, pues ni una cadena para sumar mi nombre y evitar la matanza de Yaks en la Isla de Bongo Mongo.
Pero casi todos regresan de vez en cuando, al menos para mostrar su nuevos emoticons... pero algunos si que tropezaron y su máquina se la llevó un agüjero negro, es decir, se ahorraron un lana y no instalaron antivirus y perdieron correos, direcciones y cualquier tipo de enlace (incluyendo sus cuentas, pues al tratarlas de recuperar les dice que ya están ocupadas y que se pongan el nombre de xyz99%99#88 si les parece bien... y si no también.
Pero bueno... que también me ha pasado a mi... sobre todo cuando trato de recuperar un password con la pregunta secreta y... supongo que estaba bajo los efectos de alguna secta Riehmana (o del Alzhaimer precoz jeje) cuando se me ocurrió ponerla. Peor aún, cuando sufrí un ataque de "todo se va al diablo" y borré aquellos cuentas de los que no se conectan desde hace un buen de tiempo... y cuando me arrepentí ya ni el Norton Utilities podía echarme una mano.
En fin.... nicks vienen y nicks van... otros cambian y de todos modos se van... pero siempre queda la esperanza de ver reaparecer a aquellos que, al menos hoy, se hundieron en el mar virtual.
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3 Noviembre 2005
No estoy descubriendo el hilo negro, ni escribiendo de un tema que no haya sido tocado ya un sinnúmero de veces... pero es que siempre que eres "víctima" de esa pequeña muestra de de ¿de?, no sé como llamarle, digamos ese momento en que te das cuenta que alguien lejano, cercano, muy cercano, muy lejano o lo que gusten y manden tiene tan sólo un pequeño detalle con el que de alguna manera te dice "hey, ¡no me he olvidado de ti!"... es como ir y regresar al edén en tan solo un instante... y alegrarnos el resto del día.
Ese correo de alguien inesperado con tan solo 3 palabras dirijidas a uno en particular (las cadenas en mi caso no cuentan, pues verse en medio de 600 cuentas de correo adjuntas no me envía ninguna "buena vibra") o ese correo que te reenvían, pero al que le agregan un pequeño comentario del que sólo tu o un reducido grupo de amigos entienden el significado... o la llamada de teléfono de quién ya habías llegado a pensar que probablemente hubiera decidido irse a vivir a Australia o a recorrer el Nilo en balsa... e incluso ese pequeño dulce que aparece en tu lugar junto con una nota diciendo "¡Que pases un magnífico día!", escrito con esa letra de trazos tan exagerados que parecen encerrar más mesajes ocultos en cada uno de ellos (bueno... o al menos mi galopante imaginación quisiera encontralos allí)... y muchas otras cosas que bien pueden no haberle tomado más que unos cuantos minutos a su autor, pero que para el que las recibe son horas de agradables recuerdos.
En fin... como ya alguien dijo mucho tiempo atrás... "que hablen de mi bien o mal, no importa, pero que hablen".
servido por Merc
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