Magia...
La magia existe... sólo que Dios la encerró en los libros.
Y conste que existe de magia a magia... una de ellas es la que Conan Doyle le otorgó a su personaje, quién observando restos de tabaco o una piedra fuera de lugar, llegaba a deducciones que verdaderamente requerían magia. Otra mucho más sutil es la de Agatha Christie, quien dotó a su detective de un mucho más creible metodo deductivo, pero con su magia tan especial... Ya pisando un terreno más resbaladizo está nuestra adorada J.K Rowling que, utilizando las formulas para escritura de este tipo de ambientes, permite a sus protagonistas llevar a cabo los más increibles hechizos utilizando fórmulas en latín, ¡eso si ya es magia aplicada y no sutil!
Pero también la magia tiene estilo... y ninguno de los ejemplos anteriores navega sobre la magia con la que Louisa May Alcott nos rodeó en su libro de Hombrecitos (De la magia de Mujercitas ni hablo porque hablar de magia en temas de mujeres es un pleonasmo, fabuloso pero pleonasmo).
Y no sólo los cuentos o las novelas tienen esa iluminación divina... es increible la magia que encierra un libro técnico de programación... si, claro que a veces si que se requiere algo más que magia para correr algunos programas, pero eso es para meterle "feeling al asunto"
Bueno, podría decirse que para todo hay excepciones... pero no en el caso de los libros. Tomese el que ustedes consideren más malo, insulso, árido y comienze a leerlo.... cuando menos la magia del sueño descenderá poco a poco sobre ustedes.
¿Y ya en la emoción total, podríamos llegar a ilusionarnos con la esperanza de que un poquito de esa magia se hubiese escapado de algún libro "mal encerrado" y eso fuera lo que llevara tanta belleza a los jardines, al planeta o al universo?
Pues no... la magia se queda encerrada en los libros. Todo lo que nos rodea es real. Una flor es bella, intrigante, compleja, pero real... al igual que la más increible de las estrellas que brilla en el firmamento.
No es acaso lo máximo poder vivir en dos ambientes completamente diferentes... uno de ello, por la simple razón de existir y el otro tan sólo dejandonos llevar por est as "ingenuas" letras.
Mala suerte para aquel que se empeña en quedarse tan sólo en la realidad, por muy fascinante que esta sea... pero, en fin... siempre les quedarás "los videos" para asomarse desde detrás de la puerta a ese mundo por el que los lectores nos movemos libremente.
Saludos
P.D. Que conste que a Maradona nada de lo anterior aplica, su futbol está fuera del alcance de esta discusión...
