Divagando en nuestras propias acciones...
Me gustan los retos que van apareciendo en el camino... el tener que tomar decisiones en circunstancias no esperadas y tener que prepararse nuevamente para enfrentar el resultado de nuestras propias acciones. Sin esto, la vida probablemente se deslizaría muy tranquilamente, pero seguramente perderíamos muchas alegrías que son el resultado de no caminar siempre por terrenos seguros.
Ahora bien, muchas veces no actuamos de manera solitaria, sino que nos vemos acompañados de otras personas en esos momentos... aquí la cosa se torna muy complicada, pues podemos arrastrar en nuestra poca falta de tacto a quienes en nosotros confían. Eso no significa que tengamos que claudicar a la búsqueda de estos momentos, pero si el considerar que a veces tenemos que desandar caminos antes de seguir adelante. Un considerar y reconsiderar en lugar de andar simplemente a la ligera.
En fin... a mi mente le encanta divagar y brincar por todas partes, permitiendole a los que me leen conocer lo que generalmente oculto en la realidad... sobre todo porque a la sociedad no le gusta el que uno sueñe despierto tan de continuo. Bueno, ahora sé de gente que me conoce mucho mejor de lo que yo mismo creo hacerlo... y... no le veo ningún problema, pero... acaso las circunstancias nos lleven a un encuentro físico en el que a la persona que tengan frente a ellos, resulte mucho más hermética y poco comunicativa que el ser virtual al que trataron. Y remarco que no estoy diciendo que finja una personalidad diferente en estos sitios, sino que aquí esas barreras que por la razón que sea me he forjado en la realidad, de alguna manera no influyen en lo que digo.
Tiempo atrás me dió por escribir cuentos... después ya no seguí trasladándolos al papel, sino que se quedaron sólo en mi mente, pero eso es otra historia... en uno de ellos llegué a conceptualizar una sociedad que se había trasladado por completo al mundo virtual, haciendo de este lugar su hogar, evitando todos los problemas que ahora nos rodean y regresando al mundo real únicamente para efectuar labores necesarias para la supervivencia de la humanidad. Creo que simplifiqué mucho, pero no estaba tan mal jajaja... hasta que alguien se cuestionó de alguna manera si esa existencia nos había llevado a un estado en el que ya no teníamos el control sobre nosotros mismos. Lo único que puedo decir ahora, mucho tiempo después, es que en ningún escrito de ciencia ficción supo vislumbrar los avances que se sucederían a más de 30 años de distancia... ni el internet, ni la miniaturalización y tantas otras cosas que ahora echan por tierra las visiones que se planteaban de la humanidad en el futuro.
No sé si alguien le encuentre estructura a esto que hoy he escrito... pero como les dije... al quitar mis barreras sociales, porqué debería también quitarle libertad a mis dedos que se dedican a vaciar mis pensamientos sin preocupación alguna.
Les deseo suerte a todos... Merc.



celegiqui dijo
La sociedad que imaginaste se encuentra plasmada en la película The Matrix, de los hermanos Wachowsky. Te la recomiendo, te gustará. Y creo que algunas grandes obras de algunos grandes autores sí lograron ver cosas de la actualidad: Borges vio internet, y Orwell vio la clonación.
17 Agosto 2008 | 03:32 PM